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Teñirse las axilas: lo que debes saber antes de seguir la tendencia que ha puesto de moda Rosalía.

axilas decoloradas Rosalía

Finalizada la Semana de la Moda de París, en los últimos días no hemos parado de oír hablar de la última tendencia que ha rescatado la cantante Rosalía, que asistió al desfiles de Julie Kegels con modelo de su última colección y luciendo las axilas decoloradas. Este tipo de gestos de las figuras públicas generan rápidamente nuevas tendencias en belleza, son seguidos por miles de fans comprometidos con las estridencias o no de sus artistas favoritos y por ello, es previsible que muchas personas se animen a experimentar con esta práctica.

Aunque no faltan los argumentos en contra, desde mi visión profesional como farmacéutica, quiero compartir información clave sobre los riesgos, las precauciones y las recomendaciones necesarias para realizarla con seguridad, respetando, eso si, la imagen de cada uno.


¿Es seguro teñirse o decolorarse las axilas?

No podemos decir que sea una práctica peligrosa en sí misma, porque no lo es, pero sí delicada. La piel de la axila es más fina, sensible y húmeda que la del cuero cabelludo. Además, en esta zona existe una alta concentración de glándulas sudoríparas y folículos pilosos, lo que aumenta la posibilidad de reacciones cutáneas.

Los tintes y pastas decolorantes habituales suelen contener amoníaco y peróxidos, compuestos agresivos que pueden provocar irritación, picor o ardor, rojeces y sarpullidos. En los casos más extremos se podría dar el caso de provocar una dermatitis que requeriría atención médica.

Además, cuando la barrera cutánea se debilita, las bacterias proliferan con mayor facilidad, lo que puede derivar en un aumento del mal olor corporal.


A tener en cuenta…

Si aún así te identificas con la estética que nos propone la cantante Rosalía y decides probarlo, es fundamental hacerlo con precauciones y siempre mejor si es en manos de profesionales.

  1. Realiza una rueba de parche. Esta simple comprobación en un área pequeña de la zona de la axila, te ayudará a comprobar el nivel de tolerancia de la piel antes de usarlo en toda la superficie.
  2. Opta por fórmulas suaves de tintes semipermanentes o de origen vegetal, como la henna; son menos agresivos aunque mucho más complicado determinar el color final, ¡ojo!
  3. Evitar la depilación o el rasurado en las 24–48 horas previas y posteriores al teñido. Esto reduce el riesgo de microcortes y reacciones adversas u infecciones.
  4. No aplicar desodorante inmediatamente después de teñir. Los productos pueden interactuar y generar irritación adicional.
  5. Cuida la piel tras el proceso, lavando con abundante agua tibia y aplicando un aceite calmante, como el de jojoba, que hidrata sin obstruir los poros.

Una ventaja es que esta tendencia es completamente reversible. El vello de las axilas crece alrededor de un centímetro al mes, por lo que si el resultado no convence, basta con volver a depilar o dejar que el crecimiento natural lo renueve.

Como farmacéutica, mi recomendación es que cualquier práctica estética que implique productos químicos se realice siempre con conocimiento y precaución y en la medida de lo posible, por profesionales cualificados. La piel de la axila es una zona sensible que merece especial cuidado. Con las medidas adecuadas, teñirse las axilas puede realizarse de forma segura, minimizando riesgos y priorizando siempre la salud cutánea.