El sol es vida, pero también una fuente de agresiones silenciosas para tu piel. Como farmacia especializada en cosmética avanzada y salud de la piel, nos encontramos cada verano con la misma pregunta: ¿basta con ponerse fotoprotector? Y la respuesta es claramente, no. Proteger la piel en verano va mucho más allá de aplicar crema solar una vez por la mañana.
Te explicamos todo lo que tu piel necesita antes, durante y después de la exposición solar. Porque sí, hay un kit de supervivencia cosmética que deberías llevar en la bolsa de playa si quieres disfrutar del sol sin lamentarlo en otoño.

El fotoprotector es solo el principio
Elige siempre un fotoprotector facial de amplio espectro SPF 50, y si puedes, combínalo con formato stick o brumapara reaplicar fácilmente sobre la arena o sin mancharte las manos.
Nuestro «truco» de expertos: Aplica antes unas gotas de sérum antioxidante (con vitamina C, niacinamida o ácido ferúlico). Potencia la protección, previene manchas y aporta luminosidad natural al rostro.

Adaptasun Bruma Solar Corporal – Esthederm
Bruma de alta protección que potencia el bronceado, protege intensamente y deja la piel luminosa y nutrida sin sensación grasa. Clic en foto para ver en web.
No olvides los labios: sí, también se queman
Los labios tienen una piel más fina, sin glándulas sebáceas. Eso significa que se deshidratan más rápido y también pueden sufrir quemaduras solares. Siempre llevo un bálsamo labial nutritivo y con efecto antiedad.

Cold Plasma Plus+ Lip Therapy – Perricone MD
Tratamiento labial reparador que mejora líneas finas y volumen, con sistema de absorción avanzada. Clic en foto para ver en web.
Brumas; el toque refrescante y calmante
Una bruma facial calmante o agua termal no solo refresca, sino que hidrata, suaviza y elimina restos de sal o arena. El truco es guardarla en la neverita, para una sensación ultra fresca.

Queen of Hungary Mist – Omorovicza
Hidratante instantáneo sin alcohol ni aceites, con el exclusivo Healing Concentrate™. Clic en foto para ver en web.
Protege el cabello; (también sufre)
El cabello también se oxida, se deshidrata y pierde color con la exposición al sol. Si no lo proteges, llegará septiembre y será demasiado tarde. Usa un spray con filtro solar y aceites nutritivos para proteger la fibra capilar.

Bond J’aime Bond – Moncho Moreno
Protector térmico y acondicionador sin aclarado, libre de sulfatos y cruelty-free. Clic en foto para ver en web.
Consejo extra: Recoge el pelo con gomas suaves, usa pañuelos o sombreros. Proteges y estarás a la moda.
Limpia y reparar; el ritual después de la playa
Gel limpiador suave y respetuoso
Después de un día de sol, mar o piscina, es vital eliminar residuos, pero sin alterar la barrera cutánea. Usa un gel corporal con prebióticos, antioxidantes o activos calmantes como avena o niacinamida.

Multi-Biotics Gel Corporal – DARLING
Gel de ducha hidratante que respeta el microbioma y deja la piel flexible y luminosa. Clic en foto para ver en web.
After-sun antioxidante es lo que la piel necesita al final del día.
Es uno de esos productos que muchas han dejado de usar, y es un error. Un buen after-sun con aloe vera o vitamina E calma, repara y previene el envejecimiento tras la exposición.

After Sun – Darling
Loción calmante que hidrata, prolonga el bronceado y previene el daño solar. Clic en foto para ver en web.
Desde dentro apoya con nutricosmética solar preventiva
Lo que haces semanas antes también cuenta. Los suplementos orales ricos en antioxidantes, colágeno, carotenoides y extractos botánicos fortalecen la piel desde el interior y la preparan para el sol.

AminoSkin UV – NHCO
Con 27 activos que estimulan la melanina, protegen frente a la radiación UV/luz azul y mejoran firmeza y elasticidad. Clic en foto para ver en web.
Hábitos que marcan la diferencia
Como siempre, prioriza la ingesta de frutas y verduras, las de color rojo y amarillo están cargadas de vitamina A, imprescindible para una buena protección. Bebe agua abundantemente y cada poco tiempo; no esperes a tener sed. Y disfruta del sol de una manera consciente y amorosa contigo misma evitando la exposición entre las 12:00 y 16:00 h. No olvides reaplicar el fotoprotector cada 2 h.
La clave está en integrar pequeños gestos que hacen una gran diferencia. Llevar un protector solar no basta. Hay que reforzar, proteger, reparar y prevenir, tanto por fuera como por dentro.Este verano, cuida tu piel como lo que es: tu órgano más grande y tu primera línea de defensa. Y hazlo con cabeza, con ciencia… y con un neceser bien equipado.
