Lucen bien, pero… ¿realmente están sanas?
Durante el año, las uñas están sometidas a una constante agresión: esmaltes permanentes, retiradas con acetona pura, limados excesivos y una larga exposición a productos químicos que alteran su estructura. Aunque muchas veces las llevamos impecables, eso no significa que estén en buen estado. El verano puede ser, contra todo pronóstico, el mejor momento para revertir ese daño. Con un ritmo más pausado y looks más naturales, es la oportunidad perfecta para liberar a tus uñas del ciclo continuo de manicuras y permitirles respirar.
“La uña también envejece: se deshidrata, pierde grosor y se vuelve más frágil. Y el uso constante de productos agresivos acelera ese deterioro”, señala Lucía Altozano, farmaceutica titular de la farmacia Skinpharamcy Jorge Juan 34, y experta en cosmetica dermatológica avanzada.

Lo que los esmaltes hacen a tus uñas, (sí, incluso los semipermanentes)
Tras una manicura impecable puede esconderse una uña debilitada. Las fórmulas tradicionales contienen sustancias como tolueno, formaldehído o ftalatos que alteran la queratina natural de la uña, resecándola y debilitándola. A esto se suma el uso de acetona pura para retirar geles o acrílicos, y el daño es inevitable.
Además, en verano las uñas también están más expuestas a una mayor incidencia de los rayos UV, el salitre, el cloro de piscina, y algunos tipos de jabones con tensioactivos agresivos terminan afectando también a su salud y aspecto.

Menos esmalte; la oportunidad está en el verano
El descanso y una estética más natural en esta época del año, son aliados perfectos para lucir unas uñas sanas dejando atrás múltiples capas de color y permitiendo que la uña se recupere. Una buena rutina regeneradora puede marcar la diferencia en pocas semanas. Para ello puedes aplicar cada noche un aceite con biotina, vitamina E o silicio orgánico y reforzar con una base fortalecedora ayuda a mejorar la uña en tan solo 3 o 4 semanas.
Para Lucía Altozano y su equipo de expertos de la farmacia, no pueden faltar los complementos nutricionales que también juegan un papel clave para nutrir desde el interior.
¿No puedes renunciar al color? Apuesta por esmaltes «nail friendly»
La buena noticia es que no tienes que elegir entre estética y salud. Hoy en día existen fórmulas que combinan pigmentos con activos tratantes. Algunas marcas farmacéuticas, como Vitry, apuestan por esmaltes respetuosos con la uña, libres de tolueno, formaldehído o resinas agresivas, y enriquecidos con ingredientes fortalecedores.
Sus bases tratantes permiten que la uña respire, y muchas de sus fórmulas están compuestas hasta en un 84% por ingredientes naturales o bio.

Para Lucía, “El verano es el mejor momento para devolver a tus uñas su fuerza natural y repensar nuestra rutina de manos con el mismo enfoque consciente que aplicamos al rostro o al cabello.”
