Con la llegada de la primavera, la Feria de Abril o una temporada marcada por comuniones y bodas, hay un cosmético que gana protagonismo año tras año: el autobronceador. Lo que antes se utilizaba como solución de última hora, hoy se consolida como una de las opciones más eficaces para conseguir un tono de piel saludable sin necesidad de exponerse al sol. Lo que antes era un recurso de última hora, hoy se ha convertido en una herramienta clave para conseguir un tono saludable sin necesidad de exponerse al sol.
Y, sin embargo, sigue siendo uno de los cosméticos que peor se utiliza.
Lo vemos cada año; el problema no es el producto, es cómo lo aplicamos. Conseguir un buen resultado no tiene nada que ver con usar más cantidad, sino con entender cómo reacciona la piel y aplicarlo correctamente. Desde la farmacia dermatológica Skinpharmacy Jorge Juan 34 hemos elaborado la guía definitiva de autobronceadores.
Preparar la piel es la clave del éxito
Un error universal es aplicar el autobronceador sin preparación previa. Muchas veces lo hacemos el mismo día del evento, algo que casi siempre termina en parches, manchas y tono irregular.
El primer paso y absolutamente imprescindible, es una buena exfoliación. Eliminar las células muertas uniformiza la superficie y permite que el color se active de forma homogénea. Lo ideal es hacerlo entre 24 y 48 horas antes para evitar sensibilizar la piel.
No hay buen color en una piel deshidratada y áspera, así que, si cuentas con el tiempo adecuado, el segundo paso será una buena hidratación. Hazlos concienzudamente en zonas como codos, rodillas, tobillos o muñecas, que tienden a absorber más producto y oscurecerse en exceso.
Eso sí, recuerda que el día de la aplicación del autobronceador, la piel debe estar limpia, seca y libre de residuos, lo que incluye perfumes, desodorantes o cremas oleosas que puedan interferir en el resultado.
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Autobronceador en textura crema-gel para rostro y cuerpo que hidrata e ilumina progresivamente la piel con un tono natural y duradero sin sol.
Algo de técnica. El autobronceador no se aplica, se trabaja
Aquí es donde realmente se nota la diferencia entre un resultado amateur y uno profesional.
El autobronceador debe aplicarse por secciones y en sentido ascendente, desde las piernas, torso, brazos, cuello y, por último, el rostro. Siempre controlando la cantidad y extendiendo bien el producto.
Un guante aplicador es la mejor opción para conseguir una distribución uniforme y evitar manchas en las manos. Con movimientos circulares, suaves y sin prisa, poniendo especial atención a las pantorrillas, espalda o interior de los brazos, donde suelen hacerse visibles los errores por una mala aplicación.
Para evitar cortes de color en manos a la altura de la muñecas, empeines o cuello, un truco sencillo pero que funciona es difuminar el producto con una brocha de maquillaje.
Más producto no significa bronceado más intenso. En este tipo de cosméticos el tono se construye en capas por lo que es mejor reaplicar que intentar corregir un exceso.
Ten paciencia; este es el paso que casi siempre falla
El autobronceador no actúa al instante y la reacción química que genera el color necesita algo de tiempo. Si haces todo bien pero el resultado falla, probablemente estás interrumpiendo el proceso demasiado pronto.
Una buena aplicación es incompatible con aplicar y vestirnos inmediatamente. No solo dejarás manchas en la ropa, sino que dejarás la huella del roce en la piel. Hay que dejar actuar entre 5 y 6 horas sin sudar, sin aplicar otros productos y evitando el contacto con ropa ajustada. Si puedes, hazlo el día anterior a un evento; un gesto que cambia completamente el resultado.
Cómo elegir el autobronceador
El activo principal de los autobronceadores es la DHA, dihidroxiacetona, que reacciona con los aminoácidos de la piel para generar el color.
Si la concentración es demasiado alta se perciben tonos anaranjados, aunque una buena fórmula combina DHA con otros agentes para conseguir un acabado progresivo y natural. Si además incorporan ácido hialurónico y antioxidantes, el resultado es más uniforme y duradero.
Ten en cuenta que también influye el pH de tu propia piel, la hidratación y la textura y todo ello en conjunto determina cómo se desarrollará el color. Siempre que sea posible conviene hacerse una prueba de parche en algún lugar poco visible para ver cómo reacciona el producto en nuestra piel. En pieles deshidratadas o irregulares, el resultado tiende a ser menos homogéneo, de ahí la importancia de tomarse tu tiempo.
Alargar el bronceado
El resultado del autobronceador desaparece progresivamente a medida que la piel se renueva. Para mantenerlo:
– Hidrata a diario para evitar descamación
– Reaplica de forma ligera cada pocos días.
– O repite el proceso completo una vez a la semana
Un truco útil es mezclar el autobronceador con tu crema hidratante para mantener el tono de forma más sutil.
Para que la hidratación sea óptima podemos incluir suplementos de hidratación para ayudar al sistema desde dentro. No “fijan” el color, pero sí mejoran la calidad de la piel, haciendo que el resultado sea más luminoso y uniforme.
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Suplemento con vitaminas A y D que apoya la renovación celular y la salud de la piel desde el interior.
Recuerda que el autobronceador no protege del sol. El autobronceador es una alternativa inteligente al bronceado solar. Nos permite conseguir ese efecto “buena cara” sin comprometer la piel.
Si tienes dudas, nuestro equipo de la farmacia te ayudará y recomendará la mejor solución para ti.
Para saber más, puedes leer este artículo con declaraciones de Lucía Altozano, farmacéutica titular de Skinpahramcy Jorge Juan 34, para la revista TELVA.

